Colágeno marino vs. bovino: cuál tiene mejor evidencia científica y por qué
El colágeno marino está de moda. El bovino lleva décadas en el mercado. ¿Cuál tiene más evidencia científica? ¿Cuál funciona mejor para piel, articulaciones y tejido conectivo? La respuesta no es tan simple como el marketing lo presenta.
Los tipos de colágeno que importan
Antes de comparar la fuente (marino vs bovino), hay que entender los tipos. El colágeno tiene al menos 28 tipos identificados, pero los que tienen más relevancia para la suplementación son:
Colágeno marino: fuente y características
El colágeno marino se extrae principalmente de la piel y escamas de pescado (tilapia, bacalao, salmón). Su ventaja principal es que es mayoritariamente tipo I, con un peso molecular ligeramente menor al bovino, lo que algunos estudios sugiere podría facilitar la absorción intestinal.
Sin embargo, la diferencia en tamaño molecular es relevante solo en colágeno no hidrolizado. Cuando el colágeno se hidroliza (especialmente con doble hidrólisis), los péptidos de ambas fuentes alcanzan pesos moleculares similares — 500 a 2000 Daltons — lo que minimiza la ventaja de absorción del marino sobre el bovino bien hidrolizado.
Colágeno bovino: fuente y características
El colágeno bovino se extrae de piel, huesos y cartílagos de ganado. Contiene principalmente tipos I y III, lo que lo hace más completo para aplicaciones que involucran tejido conectivo general: fascia, tendones, piel y recuperación muscular.
Tiene más de 30 años de estudios clínicos acumulados. Es la fuente usada en la gran mayoría de los ensayos clínicos de referencia, incluyendo el Clark 2008 (articulaciones) y Proksch 2014 (piel). Eso significa que la evidencia que respalda la eficacia del colágeno suplementario está basada principalmente en colágeno bovino hidrolizado.
La comparativa real
¿Por qué FASCIA usa bovino?
La decisión fue basada en evidencia clínica. La mayoría de los estudios de referencia —los que muestran mejoras reales en articulaciones, piel y tejido conectivo— usaron colágeno bovino hidrolizado tipo I y III. Usar la misma fuente y los mismos tipos que los estudios significa que los resultados de esas investigaciones son directamente aplicables al producto.
Además, la combinación tipo I + tipo III es más completa para los objetivos de FASCIA: nutrir la fascia en su totalidad —piel, tejido conectivo, fascia muscular y articular.
Conclusión
El colágeno marino no es inferior al bovino, pero tampoco es superior. Son diferentes en composición y en el respaldo de evidencia disponible. Para articulaciones, fascia y tejido conectivo general, el bovino tipo I+III tiene más evidencia clínica directa. Para personas que no consumen carne bovina o prefieren una fuente marina, el marino tipo I hidrolizado es una alternativa válida.